SANS (a Jana)

En la universidad estudié un poco de francés. Es un idioma que prefiero notablemente sobre el inglés, aunque este esté más extendido. Incluso un tiempo me asomé de forma autodidacta al chino, y me gustó su capacidad intrínseca de síntesis característica de todo lenguaje ideográfico.

Me parece una tontería forzar a los infantes a estudiar un idioma adicional con exigencia de que lo domine suficientemente, cuando apenas conocen el idioma materno. Esto que ahora se hace en muchas escuelas, si bien por un lado incide positivamente en el desarrollo mental de los niños, por otro los confunde.

El auge de la comunicación sustentada por medios como este, curiosamente en vez de abonar a la mejor comprensión y manejo de los idiomas, lo que provoca es una mezcolanza tal que no falta quien incluso teoriza que se está creando una nueva forma de lenguaje.

No sé si la musa inspiradora de este poema escrito el 31 de octubre de 1988 lo leerá aquí, pero siendo el mundo un pañuelo, no descarto la posibilidad.

Ce soir s'est élève doucement
eteingnant la cuspide sombre
en esquissant la voie
lactée, sinuesse; en guettant
statique l'apparent suspension
mobil entre les astres et les collines
écrasées dans la perspective
absorbant; abssence resuscitée
colorée sans nuances, sanglant
déclin, double description de ton regard
en germant la mienne
par hasard en tracant la profunde quadrature
de c'aimerte doucement
sans songe n'ilusión,
pas même sans mélancolique désire ardent;
sans absolution dans le bonheur,
pas même sans la mot tardif
que résume l'instant
que prélude essouflent la fin
la fin.

Atendiendo la petición... Traduzco:

SIN
Esa tarde se elevó dulcemente
alcanzando la cúspide oscura
delineando la vía
láctea, sinuosa; acechando
estática la aparente suspensión
móvil entre astros y colinas
aplastadas en la perspectiva
absorbente; ausencia rediviva
coloreada sin matices, sangrante
ocaso, doble descripción de tu mirada
gestando la mía
acaso trazando la profunda cuadratura
de ese amarte dulcemente
sin sueño ni ilusión,
ni sin melancólica agonía;
sin absolución en la dicha,
ni sin la palabra tardía
que epiloga el instante
que preludia anhelante el fin
el fin.

2 comentarios. Click aquí para comentar.:

Anónimo dijo...

poema de mierda con tu francés de mierda salida de tu triste veta literaria (???)

No pensaba hacer ninguna apostilla al "amable" comentario dejado por nuestro amigo Anónimo, pero creo justo retribuir a su atención. Haberse tomado el tiempo y la molestia de leerme es ya suficiente razón para agradecer su visita, aún con todo y el pisotón.
Atreverse a escribir en un blog, sea como autor o como lector dice mucho de quienes andamos por estos lares y hemos optado por la palabra escrita para expresar nuestros sentimientos y pensamientos, errados o fallos.
Es una pena que haya personas que opten por la ofensa y la diatriba en vez de esbozar argumentos constructivos. No obstante, tomo de buena gana el comentario y sólo señalo que sobre advertencia no hubo engaño. Mi francés es rudimentario y en ocasiones puede ganarme la tristeza al escribir.
Si mi triste veta literaria genera exabruptos, pues bueno me siento dichoso; ya que al menos consigue su objetivo: provocar un efecto, no pasar desapercibida, no ser indiferente.
Cuántas veces el paseante ni siquiera deja su grafiti y el anhelante escritor o aspirante a tal suspira por la indiferencia.
Gracias, amigo Anónimo, y ojalá en ulteriores ocasiones muestres con honestidad la cara, como quien suscribe; ¿o en verdad te llamas Anónimo? Puede ser.
Ah... Y a petición tácita de nuestro amigo, desde hoy mismo quedará incluida la respectiva traducción al español, en la esperanza de que apeste menos mi "estercoluda" veta literaria.