ESTELA

Estela de ojos de verde fulgor.
Ojos de verdes estelas sonrientes.
Junto a ella, junto a mi alma, ya estás eternamente
y, por más que me lamente,
sé serás el conducto, uno más,
para sentirme más cerca de mi gran amor.

Foto: Archivo VETA Creativa. "Dedico éste, como un recuerdo a Terecita
mi mejor amiga, quien la estima: Estela Valadéz. 20 de marzo de 1949".
Aquí, siendo retratada por Pedro Infante, en los estudios Churubusco.
Ay, amiga de mi madre, has alcanzado la gloria,
ya descansas y asomas a una nueva forma y vida.
Dejando este polvo gris, obsesivo, que pisamos
te has allegado el polvo que daba luz a tus verdes luceros
y con nueva promesa vuelves a tus antiguos juegos,
de nuevo niña, inocente, boba,entrañable estrella entre las estrellas.

Ay, Comita, eres la segunda en hacerme sentir
que los sueños, aun siendo sueños, tarde o temprano se cumplen,
voy quedándome solo como en aquella pesadilla
recurrente de la infancia. ¡No quiero que se cumpla!
Pero es inevitable. Así como la cabra tira pa'l monte,
y del toro las tablas son su querencia,
la soledad es de todos nuestra fuente de sapiencia.
Así, también, como ves mis versos,van y vienen de la rima básica
a la libre y cacofónica y prolongada línea
de recuerdos que se hilan
y entretejen con derechos y reveses,
manualidades al fin y tanto como la vida misma,
sublime carpeta hecha con ganchillo,
pespunteada, orlada
bajo la luz de la entrega denodada.

Madrina de mi hermana, testigo
de la que ha sido nuestra vida,
ya te hablo ahora entre silencios,
ya te lloro ahora entre risas,
pues sé que no será necesaria ya la tabla ouija
para abrir la puerta de la dimensión desconocida,
contigo tengo ya derecho de picaporte,
y nos veremos pronto para jugar canasta,
sin fijarnos de cuanto sea de la apuesta el importe.
Ya las veo, ya las veo, aunque no creas,
a ti, a Chela y a mi Coneja,
saltando de nuevo en las azoteas,
fumando a escondidas y jugando a la pasarela.
Ya las veo, ya las veo, cómplices,
traviesas, en casa de don Pepito.

Foto: Archivo VETA Creativa. Amigas desde los más tiernos años con mi madre. 2002.
Sirva este remedo de poema a modo de humilde epitafio,
y si a ciertos ojos por su forma parece zafio,
que perdonen, no somos ni yo ni mi pluma
los que plasman estas ideas,
es mi alma atribulada la que traza
los versos que ahora ojeas.

De la intención de hacer soneto
derivé en un desmadre de palabras,
natural si el río de sentimientos rebasa,
y hace que uno de la nostalgia sea sujeto.

Te vas ahora y contigo llevas
un cargamento de memorias que nos ligan,
desde el cielo ahora ya tendré dos correctoras,
de las historias que mañana a mañana
voy cosiendo a mi pobre entraña.
Posted by Picasa

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