Poesía subjuntiva

14 de julio de 2015

Una joven, bella, talentosa y sobre todo empeñosa escritora y editora, Mónica Soto Icaza, autora entre otras obras de la novela Tacones en el armario, publicó en su perfil de Facebook como otras veces antes el siguiente poema.

Si supieras lo que te voy a hacer mañana,hoy te levantarías del habitual lado de la cama,disfrutarías de tu desayuno de siempre,
saludarías a los vecinos con la sonrisa de ayer.Si adivinaras que mañana te voy a besar
hasta beberte entero
y voy a enseñarte una forma nueva
de experimentar las sensaciones,
hoy te deleitarías con la vista desde tu ventana
le dirás a ella las palabras
que no te has atrevido a pronunciar.No te imaginas lo que pasará mañana
cuando vuelva a verte:
será el fin de una época
para los dos.
Bonito texto en su trasfondo y propuesta, no obstante fallido en su forma encantadora en su simpleza y por ello me atrevo a hacer algunas observaciones de estilo, aun a sabiendas de que ninguno somos perfectos y, en tanto poeta, que corregir a otro poeta es tanto como escupir al cielo, si bien en el solo poner atención ya supone una manera de elogiar el trabajo. Más que destruir o reconstruir el poema pretendo aquí examinar algunas posibilidades y variantes que encierra para su mejoramiento, tal vez, y proyección.

El texto adolece de un error de concordancia verbal en el verso diez: le dirás a ella las palabras. La estructura gramatical de todo el poema obliga a que la autora continúe usando la combinación del subjuntivo con el pospretérito por haber elegido la construcción condicional en vez de cometer el yerro de emplear el indicativo. Y esto porque el verso mencionado forma parte de la prótasis de la segunda oración condicional.

Una explicación sencilla al respecto la tomo desde el foro Wordreference para la entrada “uso del pospretérito”:
El condicional tiene cuatro usos. Uno es servir como “el futuro en el pasado”. Por ejemplo, Juan dice que vendrá versus Juan dijo que vendría.
Hay otro uso en que el condicional es “el pasado” del futuro. Este uso del futuro y del condicional se encuentra exclusivamente en el español entre todos los idiomas romances. En español se usa el futuro para expresar conjeturas en el presente: ¿Quién estará llamando a estas horas? El condicional expresa las conjeturas en el pasado: ¿Quién sería aquel hombre que nos habló ayer?El condicional sirve también para decir lo que pasaría si cierta condición estuviera en efecto: es en este uso que la cláusula condicional (la que empieza con “si”) contiene el imperfecto del subjuntivo: Iríamos al parque si no estuviera lloviendo. En Latinoamérica se oye frecuentemente hoy el imperfecto en vez del condicional en la cláusula principal: Si María me invitara, iba a la fiesta (en vez de “iría”).
El cuarto uso tiene que ver principalmente con los verbos deber y poder. En este uso el condicional y el imperfecto del subjuntivo son intercambiables. Se usan para hacer los pedidos o los consejos menos directos y más corteses. No debieras/deberías tomar tanto, mi amor. ¿Pudieras/Podrías prestarme quince euros?Hay dos verbos más que se usan en el imperfecto del subjuntivo o en el condicional para hacer los pedidos más suaves. El verbo querer se usa en el imperfecto del subjuntivo: Señorita, quisiera más vino, por favor. El verbo gustar se usa en el condicional: Gracias, pero no me gustaría más torta. ("GEPAYO" 2007)
Aparte, ya que el poema en sus proposiciones implica conjeturas de probables acciones venideras sobre la base de la disposición para las mismas (mediante el constructo “voy a…”), la conjugación preferible del subjuntivo en estas condicionales irreales debería ser en futuro aun cuando el Diccionario Panhispánico de Dudas (DPD) lo considera un uso arcaico:
En el lenguaje administrativo se conserva aún el uso arcaico en la prótasis de los tiempos futuros de subjuntivo: Si no se presentare el escrito en el plazo indicado, el demandante perderá sus derechos. […]
Si la condición se refiere al presente o al futuro, la prótasis va en pretérito imperfecto o copretérito de subjuntivo y la apódosis en condicional simple o pospretérito: Si me tocara/tocase la lotería, me compraría un coche. Hoy resulta arcaico en este caso el uso en la apódosis de la forma en -ra del pretérito imperfecto de subjuntivo o copretérito: Si me tocara/tocase la lotería, me comprara un coche. (RAE (Real Academia Española) 2009).
Así, todas las terminaciones -aras, debían ser -eres: Si supieres... etc., especialmente considerando la eufonía y la imagen que se pretende conseguir mediante la estructura del verso libre.

De tal modo, el poema corregido podría leerse como sigue:
Si supieres lo que te voy a hacer mañana,hoy te levantarías del habitual lado de la cama,disfrutarías de tu desayuno de siempre,
saludarías a los vecinos con la sonrisa de ayer.Si adivinares que mañana te voy a besar
hasta beberte entero
y voy a enseñarte una forma nueva
de experimentar las sensaciones,
hoy te deleitarías con la vista desde tu ventana
le dirías a ella las palabras
que no te has atrevido a pronunciar.No te imaginas lo que pasará mañana
cuando vuelva a verte:
será el fin de una época
para los dos.
La contundencia de las acciones posibles puede también verse afectada por la decisión de la poetisa al momento de preferir la fórmula “voy a…” en vez de una más directa conjugando de manera específica el futuro del indicativo de los verbos involucrados. Este cambio obligaría, no necesariamente, a recomponer la imagen del antepenúltimo verso para mantener la coherencia de la idea alrededor de lo que el hablante “te hará” al objeto de su atención. Así, el pronombre personal átono “te”, en lugar de remitir la acción de imaginar a una reflexiva “imaginar-te” como complemento verbal no preposicional en “No te imaginas”, cobra una función formante de verbos pronominales ya sea de manera proclítica (“te haré”) o enclítica (“harete”) Compárese pues con pronominales proclíticos:
Si supieres lo que te haré mañana,hoy te levantarías del habitual lado de la cama,disfrutarías de tu desayuno de siempre,
saludarías a los vecinos con la sonrisa de ayer.Si adivinares que mañana te besaré
hasta beberte entero
y te enseñaré una forma nueva
de experimentar las sensaciones,
hoy te deleitarías con la vista desde tu ventana
le dirías a ella las palabras
que no te has atrevido a pronunciar.No imaginas lo que te pasará mañana
cuando vuelva a verte:
será el fin de una época
para los dos.
Con pronominales enclíticos se hace preferible el uso del hipérbaton y sugeriría la separación de las estrofas para el refuerzo de las ideas sueltas en su progresión. El juego de la rima y el ritmo se haría más musical sin ser por completo barroco. En la primera estrofa esa fonética traería por consecuencia la introducción de connotaciones como se ve en el primer verso con el uso del verbo “hacer” para yuxtaponer la imagen, el símil poético de un arete o pendiente, por lo que se vuelve sugestivo el cambio de la imagen simplista de un cuerpo “en levantamiento” de la cama, sentado con las piernas tocando el suelo por evolucionar a otra de valores semánticos múltiples como la idea de estar “pendiente”, lo mismo atento que colgante.

Con la misma intención pero ya dándome libertades fuera de la obra original, en la tercera estrofa y para jugar con la propuesta del contraste entre épocas, he añadido un verso de remate para ilustrar al sujeto de la acción por venir como el almuédano que canta los versos del Corán en el alminar, pero que en su infidelidad no se atreve a pronunciar las palabras llevado por la culpa.

En la última estrofa complemento la musicalidad silábica reuniendo en uno los dos versos finales y dando, por omisión de las comas de separación del complemento directo trasladado por hipérbaton, juegos semánticos adicionales y extensivos; para referir tanto a los dos individuos de cuyo fin de una era se trata así como el fin de dos individuos propios de una época.
Si supieres lo que mañana harete,hoy estarías pendiente del habitual lado de la cama,disfrutarías de tu desayuno de siempre,
saludarías a los vecinos con la sonrisa de ayer. Si adivinares que mañana besarete
hasta entero beberte
y una forma nueva enseñaretede las sensaciones a experimentar,
hoy te deleitarías con la vista desde tu ventana
le dirías a ella las palabras
que no te has atrevido a pronunciarni aun siendo muecín aferrado a tu minarete. No imaginas lo que te pasará mañana
cuando vuelva a verte:
será el fin para los dos de una época
El verso que dio pie a estas observaciones y cambios, sin embargo contiene un valor propio que permite otras variantes si se lo quiere conservar en el poema, en cuyo caso la sugerencia sería romper el ritmo formando un dístico que introduzca una transición temporal entre la posibilidad y el efecto de la consumación del acto presumible, tras el cual el individuo objeto del mismo se verá en la necesidad de confesar y solicitar, tal vez, perdón a la tercera persona en discordia. Y la última estrofa entonces cobra una dimensión escatológica, profética, amenazante, una advertencia del fin de una relación entre el individuo que cometerá la infidelidad y su víctima, pero también el acabose entre este mismo y el agente causante de las consecuencias.
Si supieres lo que te voy a hacer mañana,hoy te levantarías del habitual lado de la cama,disfrutarías de tu desayuno de siempre,
saludarías a los vecinos con la sonrisa de ayer. Si adivinares que mañana te voy a besar
hasta beberte entero
y voy a enseñarte una forma nueva
de experimentar las sensaciones,
hoy te deleitarías con la vista desde tu ventana. Le dirás a ella las palabras
que no te has atrevido a pronunciar. No imaginas lo que te pasará mañana
cuando vuelva a verte:
será el fin para los dos de una época.
La belleza de este poema estriba en la síntesis narrativa que encierra, clave siempre en todo buen poema. La forma puede acentuar, reconfigurar o desvirtuar lo que se quiere decir ya por complejidad o por simpleza. Eso al fin es decisión, primero del autor y en última instancia del lector.


Referencias

“GEPAYO”. «Uso del pospretérito.» Foro Wordreference. 15 de enero de 2007. http://forum.wordreference.com/threads/uso-del-pospreterito.353515/ (último acceso: 15 de julio de 2015).
RAE (Real Academia Española). «“Si”.» DPD (Diccionario Panhispánico de Dudas, 1a. edición, 2a. tirada). 2009. http://buscon.rae.es/dpd/srv/search?id=uqFr1XT7vD6KF3oDZL (último acceso: 15 de julio de 2015).


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