Ocaso en ti

14 de marzo de 2016

La noche se opone,
pero en tu pecho
el sol
se hace pezón
que tras la lencería
ardiente se pone.

Estas manos
y esta pluma
escurren en tu boca
la tibia y húmeda poesía.
Me vuelvo así nube
que sobre tus colinas se desliza.
Soy bruma.
Tu sexo es horizonte
donde mi afán se esfuma.

Pinto palabras en tu boca.
Pinto caricias en tu piel desnuda.
Ato mis deseos a tu cadera
y me hago en tu cuerpo
nueva coyuntura,
movimiento que adentra y extrae
en cada empellón,
la mítica aventura
de la que es pretexto
tu dorado vellón.

Así, argonauta
a bordo de la barca
entre tus piernas
me hundo
misionero arrastrado a tus honduras
por el furor de las fauces, Escila,
que me asen desde tu cintura
y me llevan sin misericordia
a desfallecer en ti

mientras de mí ay te llenas.

0 comentarios. Click aquí para comentar.: